Es la vía de entrada preferida actualmente por los virus, especialmente en las empresas, donde es el origen de más del 80% de las infecciones y demás amenazas como los phishing, loterias falstas, etc. Su gran peligrosidad deriva de sus características propias:
* Extrema capacidad de replicación y propagación. Un correo infectado puede extenderse en cuestión de minutos a miles de ordenadores de todo el mundo.
* Elevada capacidad de conexión entre ordenadores, ya que es posible enviar y recibir mensajes entre prácticamente cualquier tipo de ordenador o plataforma.
* Gran sofisticación técnica de muchos nuevos virus o amenazas: se reenvían por sí solos a todos los contactos que el usuario infectado tenga en su Libreta de direcciones, producen infecciones con la simple lectura o apertura del mensaje, se aprovechan de posibles vulnerabilidades o agujeros de seguridad de los diversos programas de correo, etc.
Todo lo anterior implica la necesidad de proteger perfectamente tanto los puertos de entrada y salida de la red, como los protocolos a través de los cuales se reciben (POP3) y se envían (SMTP) los mensajes de correo.
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