Para que un atacante consiga controlar tu ordenador, primeramente ha tenido que entrar en él por una puerta abierta, es decir, por un puerto de comunicaciones que no estaba convenientemente asegurado. Igual que en tu casa no dejas las ventanas y las puertas abiertas de par en par, en tu equipo debes tener cuidado para evitar intrusiones siempre que estés conectado a la Red.
Existen mas de 65.000 puertos diferentes usados para las conexiones de Red. Si en tu ordenador se cuela a través del correo electrónico un virus capaz de abrir alguno de estos puertos, el resultado es que la puerta de tu casa quedará abierta. Toda una golosina para los intrusos.
Puedes estar seguro de que cualquier puerto abierto que tú no controles (en ocasiones es posible que ni tan siquiera sepas que existe) es una invitación para que puedan fisgar en tu equipo, robarte información confidencial y ocasionarte multitud de problemas.
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