La posibilidad de que alguien entre en tu ordenador y pueda ver todo lo que allí guardas, desde archivos poco relevantes hasta datos de gran importancia como números de cuentas bancarias, resulta perturbadora. Afortunadamente, colarse en un PC no es tan sencillo si se ponen las barreras suficientes para que esto no ocurra.
Una medida básica de seguridad es conocer qué puertos tiene tu equipo, cuáles están abiertos y por qué lo están. Entre estos últimos, además, debes tener en cuenta cuáles no estás utilizando y los que pueden ocasionar un problema de seguridad.
Existen dos formas básicas de combatir a los intrusos una vez que ya hemos recabado toda la información acerca de los puertos. La primera de ellas consiste en bloquear los puertos, es decir, cerrar aquellos que no quieras utilizar.
Otro método, mucho más efectivo, es cerrarlos todos e instalar un firewall o cortafuegos. Este programa sólo permite el tráfico con Internet que tú aceptes, haciendo una consulta cada vez que necesita abrir un puerto para que algo salga o entre en tu equipo.
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