Para que un mensaje llegue a su destinatario se necesitan diversos datos identificativos; estos datos se incluyen en la cabecera del mensaje. Esa cabecera es perfectamente legible por todos los ordenadores por los que vaya pasando y que, además, iran añadiendo sus propios datos.
Los datos habituales en una cabecera del correo electrónico incluyen las características del Mensaje (tipo, codificacion del contenido, cliente de correo que lo ha generdo, prioridad...) , la identificación (nombre y dirección de correo electrónico, a quien va dirigido, fecha), los servidores por los que ha pasado y la dirección de respuesta al mensaje.
Por supuesto uno de los datos que se incluyen en la cabecera es la IP desde la que se ha enviado el mensaje
NOTA: Las cabeceras de un mensaje se leen de abajo a arriba
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